Love+robots+Death

Netflix. Vista en Marzo de 2019

Es una serie de cortos animados para adultos. Leí por ahí que los autores habían tenido total libertad creativa. Y efectivamente a nivel visual la serie es una espectacular demo del estado del arte de la animación en nuestro tiempo.

Mi generación, al contrario que la de mis padres, no ha abandonado la animación dejandola como «cosas de niños». Nos ha acompañado toda la vida. Por eso a toda la gente en la treintena nos gustan este tipo de series que pretenden ir un paso mas allá y presumen de animación adulta.

Por desgracia la libertad creativa sólo se aprecia en cuanto a lo técnico y lo estético, la violencia y enseñar algo de carne. Las historias y su tratamiento son en su mayoría previsibles y dan sensación de «ya lo he visto». Sin casi participación femenina, con exceso de militares, peleas y acción.

Este desequilibrio entre la originalidad estética y técnica y la previsibilidad de temas es por desgracia común en gran parte de la producción cultural que depende del desarrollo tecnológico. Vivimos flasheados por lo que podemos hacer con nuestras herramientas, pero dedicamos poco tiempo a pensar como transformar lo corriente con ellas. La producción de contenidos masiva de netflix se siente cómoda con sangre visceras y sexo, pero no hay rastro incomodidad en el espectador ni historias desafiantes para nada ni nadie.

Las imágenes se proyectan como misiles al cortex visual. Enlazamos un capitulo con otro, con otras historie y estética diferente, sin siquiera unos segundos de pausa que nos den para pensar (¡o hablar¡) de lo que hemos visto. El binge watching es bulimia y amnesia.

Por eso voy a intentar escribir. El presente continuo de las redes han roto mi atención. La multitarea y la velocidad, mi memoria. Dedicar una hora semanal a escribir sobre lo que veo o leo espero que me devuelva alguna capacidad de pensar sobre algo.

Así, pero por los ojos.

Binge Watching